El gobierno consiguió los votos en Diputados, salió por arriba en una semana difícil y habilitó con un DNU la toma de una nueva deuda con el FMI. Con 129 voluntades, la Cámara baja dejó vivo el decreto con que la Casa Rosada eludió la “ley Guzmán” y logró darle un respaldo a la precaria legalidad con que se continúa negociando un nuevo préstamo externo para la Argentina.
Como en leyes clave anteriores, y con notable precisión quirúrgica, el oficialismo ordenó por parcialidades a los bloques dialoguistas (Encuentro Federal y Democracia para siempre, entre otros) que se dividieron entre apoyos, abstenciones, ausencias y rechazos, de manera de obtener en la votación final el número de 129, equivalente al quórum, la mayoría absoluta de la cámara.
El éxito parlamentario del gobierno, haciendo validar un papel en blanco para contraer una nueva deuda con el FMI, y luego dejar sin quórum la sesión que prosiguió (en minoría) y que intentó sin suerte evitar la caída de la moratoria previsional del próximo 23 de marzo, excede el cálculo más optimista: consiguió que decenas de diputados (en especial del PRO) que en el año 2021 habían votado favorablemente la “Ley Guzmán”, ahora la desconocieran y tras cartón se levantaran y dejaran sin quórum la sesión que prosiguió para tratar la moratoria previsional.
Los 19 santafesinos votaron (casi en su totalidad) alineados con sus bloques: los diez diputados de la bota santafesina de LLA y el PRO aprobaron el DNU 179, aunque consiguieron un voto sorpresivo, el de Melina Giorgi (próxima al gobernador Maximiliano Pullaro) que se inscribe en Democracia para Siempre (radicales de Lousteau) y fue una de las tres de un bloque de 11 integrantes que no rechazó el acuerdo (por ahora desconocido) con el FMI. Con Giorgi votaron con el gobierno, también de Democracia para Siempre, Juan Carlos Polini (del Chaco, una provincia que recibió un gigantesco aporte de 120 mil millones de parte de la Casa Rosada en los últimos días) y el jujeño Jorge Rizzotti.
El rechazo al DNU corrió por cuenta de los cinco peronistas santafesinos: Germán Martínez, Eduardo Toniolli, Florencia Carignano, Diego Giuliano y Magalí Mastaler; y de los socialistas Mónica Fein y Esteban Paulón. Siete votos en total.
Entre tanto, Roberto Mirabella, perottista ahora con monobloque “Defendamos Santa Fe”, también sensible a las sugerencias del gobernador Pullaro, fue uno de los 13 ausentes.
El artículo 1° del decreto que aprobó Diputados y que no será necesario debatir en el Senado, aprueba “las operaciones de crédito público contenidas en el Programa de Facilidades Extendidas a celebrarse entre el Poder Ejecutivo Nacional y el Fondo Monetario Internacional, las que tendrán un plazo de amortización de 10 años”.
Las operaciones serán destinadas a la cancelación de las letras intransferibles en dólares en poder del Banco Central y también al crédito en el marco del Programa de Facilidades Extendidas del 2022, según indica el artículo 2° del DNU.
Por lo demás, un operativo de militarización sin precedentes aisló al Congreso por al menos 30 manzanas a su alrededor. Enormes vallas metálicas de más de dos metros de altura literalmente dejaron a los manifestantes fuera de contacto con el histórico Palacio. Esta vez, el operativo de las fuerzas de seguridad, que empezó en horas de la mañana en toda la Capital Federal, en especial en las estaciones de trenes donde se advertía que “habría represión”, en parte desalentó la protesta. La Casa Rosada, a unos dos kilómetros del Congreso, también fue aislada militarmente, anticipándose a una posible manifestación en la Plaza de Mayo.


Aun en un día de celebración para el gobierno nacional, LLA no pudo evitar dejar a la vista una pelea violenta que no cesa en su interior. La diputada Marcela Pagano, ex periodista y enfrentada con el presidente del cuerpo Martín Menem, dio validez a unos chats difundidos donde este último insta a los diputados a actuar con violencia y desconoce la titularidad de Pagano al frente de la comisión de Juicio Político.
Pagano denunció una maniobra de Menem para desplazarla. “Ponga el audio”, que provendría de un chat interno de los diputados libertarios, le gritaba la diputada a Menem. “Los quiero gritándome, puteándome, nada de algo pacífico” se escucha la voz de Menem en el chat.
Presuntamente, Menem desconoce en ese chat el acta que nominó a Pagano al frente de la comisión de juicio político. “Usted dice que arregló con todos los bloques para desconocer un acta”, le gritó la ex periodista al presidente de la Cámara, siempre sentada junto a la rosarina Rocío Bonacci.
Menem le cortó el audio desde la presidencia, Pagano lo acusó de “fascista” y sacó de su cartera un megáfono manual, y siguió increpándolo. Una escena bizarra pero que de todos modos no cambió el voto de Pagano, que fue por la positiva, a favor del DNU.

































