A un año de haber sufrido una de las peores derrotas de su historia, el Partido Justicialista santafesino enfrentará dividido y en crisis la elección de Convencionales Constituyentes que se realizará el próximo 13 de abril.
Con la herida abierta y sin antídoto a la vista, el nuevo proceso acentúa las diferencias políticas internas, con espacios que ya decidieron presentar listas autónomas y “jugar por afuera”.
Es una elección “no querida” planteó un dirigente justicialista al cierre del Congreso Provincial que se llevó a cabo este sábado por la mañana. Con la presencia —virtual en su mayoría— de más de 200 congresales, se facultó a las autoridades del partido y a la Mesa de Acción Política para la confección de la lista que irá bajo el sello pejotista. Sin embargo, el acuerdo fue forzado. La reunión terminó con graves denuncias, reproches y un panorama negro rumbo a los comicios.
Los riesgos de la virtualidad
La pandemia dejó algunas malas costumbres que a veces generan mal humor. En la última reunión partidaria del año el PJ decidió hacer su congreso virtual, para sorpresa de varios. En los hechos fue “híbrido”, ya que un grupo de dirigentes y flamantes congresales estaba en la sede de calle Crespo al 2358, en la ciudad de Santa Fe.
El formato en cuestión generó fuertes discusiones, con gritos y acusaciones cruzadas incluidas. Antes del comienzo del cónclave se libraron varias disputas que culminaron con referentes de los espacios de Marcelo Lewandowski, de Omar Perotti y del Movimiento Evita abandonando el encuentro. El eje del malestar apareció con la admisión de los congresales que estaban conectados mediante el sistema virtual. “Algunos no tienen nombre, hay participantes que no son congresales”, manifestaron algunos de los presentes. Las autoridades del partido aseguran que una escribana certificó todo el proceso.
“Vamos a dejar de participar del Congreso porque no hay transparencia. Hubo negociaciones para tratar de llevar una propuesta común, que abarque a todo el peronismo, pero están haciendo una votación totalmente amañada”, acusó el senador nacional Lewandowski en un mensaje de voz enviado a sus compañeros de espacio y viralizado posteriormente.

Algo similar esgrimió el perottismo. “Parece que unas pocas personas se sienten con el derecho de armar y desarmar la política electoral del partido a su conveniencia. Decidimos retirarnos del congreso porque no vamos a permitirnos ser parte de una farsa que atenta contra la democracia”, dijo la exministra Celia Arena.

El ex gobernador Perotti y el Movimiento Evita comparten la misma postura respecto a que el PJ no diagrame una lista de convencionales propia. El perottismo exigió total libertad de acción, mientras que el Evita solicitó que las nóminas de “distrito único” —que deberán contener 50 nombres— se realicen también por fuera del ala partidaria.
Más allá de las posturas descriptas, surgió otro disenso en torno a la conformación de la Mesa de Acción Política que definirá la lista justicialista. Con sendos pedidos de inclusiones y exclusiones, primó la propuesta del diputado nacional Germán Martínez, que mocionó conformar un nuevo órgano, con la representatividad actual, y con las modificaciones que se decidan bajo la realidad que enfrenta el PJ.
Una elección “no querida”
Luego del encuentro, el presidente del PJ, Guillermo Cornaglia, detalló que “el Congreso por mayoría de los dos tercios incorporó una modificación que era justamente la de recomendar al partido, al Consejo Ejecutivo, la actualización de esa Mesa de Acción Política teniendo en cuenta a quienes decidan jugar por fuera del partido y no por las alianzas correspondientes que el mismo Congreso autorizó hacer al PJ”.
Ante la consulta de si esas candidaturas “por fuera” no debilitarán la fuerza partidaria, el ex senador respondió: “Nosotros estamos convencidos que es con todos juntos y todos adentro. Por eso la conformación de esa Mesa de Acción Política que tenía prácticamente a todos los sectores políticos del Partido Justicialista de la provincia. También es cierto que no podemos obligar a que quieran o no estar dentro en esta conformación”.
Por su lado, el ex diputado Luis Rubeo, quien presidió el Congreso partidario, consideró que “ha sido un congreso absolutamente importante, en una fecha importante, sobre todo porque hay que hacer una salvedad: nosotros estamos en una elección de convencionales constituyentes no querida. El justicialismo en su momento estableció la vocación de que hay que reformar la Constitución de la provincia de Santa Fe pero no entre gallos y medianoche y a las apuradas, porque eso beneficia al gobernador de la provincia. Me parece que el espíritu que va a primar es tratar de llegar a una representación política en nombre del peronismo que contenga a todos los sectores. No es vocación de los que integramos el Partido Justicialista hoy impulsar y llevar por delante a nadie; por el contrario, queremos que participen todos”.

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