A las razones dadas por los tres sectores del peronismo que se retiraron del Congreso Provincial del Partido Justicialista, se contrapone otra explicación sobre los motivos por los que no hubo acuerdo para definir la estrategia para la elección de convencionales que van a reformar la Constitución santafesina.
“Querían tener listas propias, una especie de neolemas, pero con la condición de que el PJ no presentara una lista oficial, que no estuviera el sello, para evitar así tener que competir con su propio partido. Esa es la verdadera razón de la retirada”, confiaron a Suma Política fuentes oficiales cercanas a la conducción del PJ.
Como los comicios para elegir el 13 de abril próximo a los 69 representantes que se van a ocupar (en otra fecha todavía no definida) de actualizar la Carta Magna santafesina se tendrán que elegir sin internas, es decir como no habrá PASO para definir quienes serán los representantes de cada frente o partido, es necesario consensuar una nómina que represente a cada expresión política.
En el PJ aseguran que pensaban incluir a todos, con una estrategia poco discutible: uno por cada sector interno, en fila y por orden aleatorio, y una vez completados los primeros lugares, repetir ese mismo reparto u otro consensuado, que también incluyera a todos. Así para la lista de 50 que se votará como distrito único. Para la representación departamental, lo más probable es que se propiciara repetir las candidaturas de los senadores que ganaron la última elección o compitieron en ella. Aunque eso estaba en el terreno de las conversaciones.
La defensa que se hace sobre la preferencia de volver a competir con los mismos candidatos a senadores que perdieron en 2023 es que la diferencia en algunos departamentos fue por pocos votos, con lo que ahora, después de la experiencia de un año de gestión, podría achicarse. Una cuestión de fe.
Lo que pasó que hizo romper todo fue en primer lugar la ausencia de una figura que pudiera aglutinar a todas las tribus en que se divide el justicialismo. La posibilidad de que Rafael Bielsa encabezara una nómina que cobijara a todos fue un buen intento, pero fracasó después de que el ex canciller argentino rechazara el convite o no lo hubiera recibido en los términos que se divulgó.
Ante esto, la conducción del PJ tenía una pretensión más que difícil: que todos jugaran por adentro, conformando una lista única. Quien la encabezaría iba a ser un problema seguro. El senador Marcelo Lewandowski quería hacerlo, al igual que el sector del Movimiento Evita, que pretendía que se aceptara que el primer nombre fuera el de un aliado electoral extrapartidario: el líder de Ciudad Futura Juan Monteverde.
Perotti insinuó en charlas informales que no quería ser convencional, pero sus allegados decían que iban a intentar convencerlo. Nunca se sabe con el ex gobernador si lo que dice es estrategia o decisión tomada. Lo concreto es que además se iba a encontrar con un problema extra: en su caso las autoridades del partido no estaban dispuestas a aceptarlo en la lista, después de que votara a favor de la reforma de la Constitución, contrariando la postura institucional del peronismo.
Por ese motivo, ese paso al costado de su parte era esperable durante el congreso provincial. Lo que sorprendió fue que siguiera el mismo camino el sector de Eduardo Toniolli. Lewandowski también venía insinuando que podía hacer lista aparte.
Sobre el audio que difundió el actual senador nacional con un pedido a sus congresales de abandonar la reunión partidaria, desde la conducción del partido se sorprendieron, ya que aseguran que “tiene dos congresales. Con un mensaje directo bastaba. Hubo sobreactuación”.
Las explicaciones de Celia Arena para justificar la misma actitud del perottismo no produjo tanto comentario. Tal vez porque refleja la postura de un sector que ya no está cercano y viene dando señales de armar rancho aparte.
“Con esta decisión festeja Pullaro, y a las listas que representen al peronismo le auguramos del cuarto al séptimo lugar”, admiten quienes diseñaban la estrategia de un PJ unido para dar la pelea por el segundo o el tercer puesto. Siempre para los que tienen esa mirada, ahora el resultado electoral podría tener este orden: mayoría para la lista de Unidos, que podría encabezar el gobernador Pullaro; segundo lugar para los candidatos de La Libertad Avanza (que por primera vez competirá con ese sello en Santa Fe), y tercera Amalia Granata, que ya anticipó que se va a presentar. Estos dos últimos lugares podrían intercambiarse o también ir juntos y pelear entonces la primera minoría de la elección, o hacer una alianza adentro de la convención.
Queda poco margen para que el peronismo se recomponga. Desde la conducción del PJ anticiparon que seguirán haciendo gestiones para volver a convocarlos, aún sabiendo que ya parece una tarea imposible.
Lo que sí aseguran es que el peronismo como partido tendrá una lista oficial, que admiten no tiene por ahora un nombre fuerte que la encabece. No será Agustín Rossi, que se propone participar de las elecciones de diputado nacional en agosto y octubre del 2025. Pero más allá de quien lidere la lista, la conformación de la nómina de convencionales del PJ oficial tendría nombres que representan a varios espacios internos: La Corriente, La Cámpora, el sector de los senadores, los intendentes y el movimiento obrero.
Las listas se deberán inscribir el 7 de febrero. Hasta ese momento habrá tiempo, aunque hay decisiones que parecen haberse tomado antes de que termine el año.

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Ver todas las entradasPeriodista. Licenciado en Comunicación Social de la UNR. Ex jefe de Redacción de La Capital. Twitter: @DanielAbba_

































