“Ellos son el perottismo”, apuntan unos. “Nosotros sí somos peronistas”, responden los otros. No hay ninguna sorpresa en la ruptura del bloque del PJ en el Concejo rosarino: no se sabía cuándo, pero todos sabían cómo iba a terminar. Y así fue: se rompió. De los cinco ediles que lo conformaban, quedaron tres por un lado y dos por el otro. Una división bastante ajustada a los movimientos que se registraron en los últimos meses y que se puede ver también en la Legislatura provincial.
Norma López —que acaba de alejarse de La Corriente y está armando con Leandro Busatto— y Mariano Romero (Movimiento Evita) decidieron romper y formar un bloque propio, que se denomina Justicia Social. En el horizonte cercano seguramente se sumarán en un interbloque con Ciudad Futura, replicando lo que ya está pasando en el territorio y en las afinidades políticas. “Nosotros tenemos diferencias estratégicas y de visión muy grandes con el perottismo”, le dijo Romero a Suma Política para explicar el motivo de la ruptura. “Ellos hacen una defensa irrestricta del sector al que pertenecen y del gobierno de Omar Perotti, y nosotros somos muy críticos; esas diferentes miradas hacen que sea muy difícil convivir en un mismo bloque”, remarcó para profundizar la grieta interna.
En el bloque del PJ quedaron Lisandro Cavatorta, Julia Irigoitia y María Fernanda Rey, que mantendrán el interbloque con Fernanda Gigliani (Iniciativa Popular). “Por decisión propia, Omar Perotti no ejerce ninguna jefatura política en este momento. Nosotros seguimos conversando con él, analizando la realidad. Pero no hay una jefatura”, le dijo Cavatorta a este medio. Pero dejó en claro que no reniega de su mentor: “No me importa perder o ganar votos, siempre voy a priorizar las relaciones personales por sobre los intereses o las conveniencias políticas”.
También admitió que la ruptura implica un traspié político. “Nos duele que se vayan dos compañeros y, si bien respetamos la decisión, creemos que es un error y nos debilita”. Y va por más: “Nosotros sí somos peronistas, y desde ahí hablamos, ampliamos y hacemos”.
Pero el perottismo en sangre es para buena parte del PJ una cuesta difícil de remontar. “Fueron los candidatos de Perotti. Siguen ahí, incluso en las discusiones en el Concejo defienden la gestión de gobierno hasta en materia de seguridad. Esas son situaciones que nos ponen en una encrucijada”, insiste Romero.
Otra de las diferencias que aparecieron tienen que ver con el futuro del peronismo rosarino. “Nosotros entendemos que la construcción debe ser lo más amplia posible. Yo propuse en el Concejo armar un gran bloque de once concejales que se opongan a la gestión del intendente, que es la peor desde el retorno a la democracia. Hasta sugerí proponerle que se sume a Leonardo Caruana (Soberanía Popular), pero ellos tienen otra mirada, más restringida. Eso se suma a los distintos posicionamientos que tenemos frente al oficialismo”, sostiene el dirigente del Movimiento Evita.
Cavatorta descarta que el bloque sea funcional a los planes del intendente. “Fui yo el que presentó los proyectos que más molestaron a Javkin. Fui yo el que enfrentó al intendente. Esa es una chicana que no se sostiene”, responde. También cuenta que vienen hablando con otros sectores, como los que se referencian en el senador Marcelo Lewandowski y el del diputado Diego Giuliano. Sin embargo, deja picando una definición: “Hoy no hay referencias; después de lo que pasó en la provincia en las elecciones del año pasado no podemos hablar de referencias políticas”.
Un partido aliado del peronismo en el Concejo, Iniciativa Popular, no se plegará a la ruptura y se mantendrá en el interbloque con Cavatorta, Irigoitia y Rey. “Nosotros seguimos apostando a la alianza con el PJ y a reconstruirnos como oposición, tanto del gobierno nacional como del municipal”, sostuvo Oscar Urruty ante la consulta de este medio.
Las elecciones provinciales del año pasado dejaron el campo minado para el PJ. Fueron pocos los que salieron airosos. Y la mayoría de los dirigentes le apuntan al exgobernador Omar Perotti, no solo como el responsable de la derrota sino también porque se ocupó de alambrar el gobierno para impedir la llegada de las distintas tribus peronistas.
Por eso, una mirada hacia el pasado cercano permite ver que no hay sorpresas en estos movimientos internos. En las últimas elecciones, por ejemplo, el Movimiento Evita apoyó la candidatura a intendente de Juan Monteverde, máximo referente de Ciudad Futura; así fueron a las PASO en la interna del PJ y derrotaron a Roberto Sukerman, que fue el candidato del partido. En esas mismas elecciones en la provincia se profundizó el cortocircuito entre Busatto —que era candidato— y el rossismo; hoy, Busatto y Norma López están armando juntos y caminan muy cerca del Evita y Ciudad Futura.
Si bien las diferencias son innegables y se ponen de manifiesto en cada uno de los ámbitos compartidos —como en la Legislatura—, Romero descarta una ruptura del PJ rosarino. “Esto es solo legislativo y es coherente con lo que estamos construyendo desde lo social por afuera. En las cuestiones electorales nunca vamos a ir por fuera del PJ”.

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Ver todas las entradasPeriodista. Cofundador y editor de Suma Política. Ex secretario de Redacción del diario La Capital. En Twitter: @rpetunchi

































