No hay certezas de que vaya a funcionar como en Córdoba, donde permitió dar vuelta una elección, pero el peronismo santafesino sumó a sus acciones de campaña el “operativo call center”, con el compromiso de cada uno de los funcionarios políticos del gabinete provincial de confirmar o convencer por teléfono a 50 contactos propios para que voten el 10 de setiembre a los candidatos del frente “Juntos”.
Si de la respuesta a la convocatoria que realizó el gobernador Omar Perotti en el camping del sindicato de Empleados de Comercio en Santa Fe dependía el éxito de la movida, podría decirse que se dio un buen primer paso. Faltaron muy pocos y dieron el presente todos los ministros y secretarios. Se calcula que pegaron el faltazo sólo entre un 15 y un 20 por ciento de todos los convocados.
El encuentro comenzó casi a las 15 y se extendió por unas tres horas. Y hubo de todo. Desde los consejos de una consultora de comunicación que repartió tips de cómo hablar para convencer a los potenciales votantes, hasta un pormenorizado discurso del gobernador detallando lo realizado en los tres años y medio de gestión, sobre todo en materia de obras y producción.
Perotti pidió “militancia concreta” para conseguir más votos para todas las categorías, incluidos el acompañamiento para senadores, intendentes y concejales del espacio. Apuntó a sumar para el peronismo a electores que no votaron por no estar conformes con la gestión o por otros motivos, pero que pueden ser convencidos. Hizo autocrítica sobre la política de seguridad y tuvo menciones al socialismo y al candidato del frente Unidos Maximiliano Pullaro.
Antes hablaron la ministra de Gobierno Celia Arena y su par de Infraestructura y candidata a vicegobernadora Silvina Frana, en representación de la fórmula que integra con Marcelo Lewandowski, que no estaba previsto que estuviera en la juntada y siguió con sus habituales recorridas de campaña.
Los participantes se ubicaron en mesas que informalmente agruparon en cada una a los miembros de cada ministerio. Se repartieron planillas para que los funcionarios completaran en sus 50 espacios una lista de personas a las que se comprometen a llamar para pedirle que vote a los candidatos del peronismo, especialmente para las categorías de gobernador y diputado provincial.
Las planillas, que se llenaron durante la reunión, debían ser entregadas al ministro de cada área y los participantes se quedaban con una foto de ese listado para conservar en la memoria del teléfono la planilla que previamente habían armado.
A diferencia de Córdoba, donde la actividad de llamados se realizó in situ, en Santa Fe se resolvió concederle un plazo de una semana a cada funcionario para que puedan comunicarse con sus contactos. Y de los cien a los que llamaron cada uno de los mil participantes que estuvieron en la movida de Córdoba, acá el objetivo se redujo a la mitad, sólo cincuenta por persona.
Para que todos se tomen en serio la acción, se anunció que habrá un sistema de control externo, que va a llamar al azar a algunas personas para confirmar si los anotados fueron efectivamente hablados. También tendrán que presentar al finalizar la acción un informe de expectativa, que indique las perspectivas de haber sumado votantes al espacio o detalle las razones del rechazo.
Al final de la jornada se pidió que no se divulgue la actividad con fotos y en las redes, ya que se trató de una acción más de campaña, de carácter privado y organizativo.
El modelo cordobés
La juntada que se realizó este sábado en las afueras de la ciudad de Santa Fe estaba destinada a unos 700 funcionarios del gabinete provincial, a quienes en la convocatoria se les pidió que concurrieran con celulares con crédito de datos y baterías o cargadores.
La idea replicó una acción similar que se realizó en las vísperas de la reciente elección para intendente de Córdoba, donde el gobernador electo Martín Llaryora usó este sistema -entre otras acciones- para revertir unos comicios que se le presentaban complicados a su sucesor en la capital cordobesa, que finalmente terminó ganando.
Para el peronismo santafesino es vital intentar revertir los números de la última elección de las primarias en la provincia donde quedó segundo, pero muy lejos de Unidos, que fue la coalición más votada.
En el medio, la elección nacional de Javier Milei le sumó otro dato de preocupación a la elección del 10 de setiembre donde se eligen todos los cargos provinciales en Santa Fe.
En la categoría de diputados, el gobernador Perotti disputará el primer lugar con la lista que encabeza Clara García y la sorprendente elección que realizó en julio Amalia Granata.
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Ver todas las entradasPeriodista. Licenciado en Comunicación Social de la UNR. Ex jefe de Redacción de La Capital. Twitter: @DanielAbba_


































