Miguel Ángel Tessandori dejó su banca en el Concejo para asumir como secretario general de la Intendencia. Allí manejará una agenda propia, aunque coordinada con el resto de las áreas del gobierno local, donde buscará poner en marcha alguna de las propuestas planteadas en la campaña donde rivalizó con el propio Pablo Javkin, a quien ahora acompaña. Y si bien hoy forma parte del oficialismo, asegura que se encargará de advertir cuando las cosas se hagan mal: “No me voy a poner en obtuso de no aceptar cosas que uno puede llegar a discutir, pero voy a exigir también que lo que se habló y lo que se dispuso tenga cumplimiento efectivo”.
En solo dos años, el ex periodista deportivo logró que el espacio Volver a Rosario cobre notoriedad en el Concejo, pero además que sus dirigentes y asesores sean tenidos en cuenta por las autoridades locales y provinciales. No es el único que da el salto al Ejecutivo. Su compañera de banca, Valeria Schvartz, formará parte del Ministerio de Educación, y los ex candidatos a concejales Gustavo Rezzoaglio y Flavia Padin, que no lograron entrar al legislativo local en las últimas elecciones, integrarán distintas áreas del gobierno provincial. “Estamos conformes porque se le ha dado espacio a hombres de nuestro entorno que han sido muy importantes y valiosos”, aseguró.
En diálogo con Suma Política, Tessandori sostuvo que las medidas tomadas por Pullaro “son las lógicas” para combatir la inseguridad y sostiene que la ciudad debe acompañar haciendo su aporte, mientras que en el plano nacional se necesita “diálogo permanente y fluido” para que las medidas de ajuste adoptadas tengan curso en el país. “Algunas cosas son muy chocantes y producen resquemores”, admite, pero advierte: “No puedo aceptar que el movimiento sindical, a 40 días de la asunción del nuevo presidente, declare un paro general cuando después de cuatro años con crecimiento de la pobreza, y con una inflación galopante que llegó a límites intolerables, no hizo nada”.
—¿Cómo se lleva con su nuevo rol en el Ejecutivo?
—Estamos con un proceso de inicio, incluso buscando un lugar físico para poder trabajar con nuestra gente y empezar a modular lo que se viene, que es lo que nosotros propusimos para tomar esta Secretaría General y acompañar el pedido del intendente Javkin de que integráramos el gabinete. Yo lo tengo que hacer con gusto, porque competí por la Intendencia y después de perder esa interna nos sentamos a charlar con Javkin sobre la necesidad de ir unidos en el frente como para poder ganar la Intendencia de Rosario. Y ante esta deferencia del intendente de convocarme a participar no podía, después de pensarlo seriamente, dejar de colaborar. Pero también con un pedido de manejarnos con una agenda propia, que vamos a ir desarrollando a medida que avancemos. Esto es muy reciente y acá estamos, acomodándonos a la nueva función.
—¿Manejar su propia agenda implica poner en marcha algunas de sus propuestas de campaña?
—Vamos a trabajar interactuando con las otras secretarías, porque nos parece un respeto debido a la gente que viene trabajando y que en algunos casos está ratificada en sus cargos. Pero sí, yo ponderé mucho en campaña el tema de la educación. Me parece que sin educación los problemas de nuestro país no se solucionan. Es cierto que en la parte económica tenemos muchísimos problemas, pero me parece que si no apuntamos a educar a los chicos y a contenerlos, la cosa va a seguir siendo muy deficiente. Y yo quiero trabajar con ellos en las escuelas y en los clubes de barrio y vamos a tratar de volcar los recursos que se tengan para la cultura, la educación, el deporte y la salud.
—¿Está conforme con el lugar que ocupa su espacio en el gobierno?
—Estamos conformes porque se le ha dado espacio a hombres de nuestro entorno que han sido muy importantes y valiosos. Como secretario de Planeamiento está una persona de nuestro conocimiento pleno, Pablo Florio, que ha estado trabajando como asesor en el Concejo Municipal; Flavia Padin como secretaria de Deportes de la provincia; Gustavo Rezzoaglio como secretario de Comercio Interior; y Valeria Schvartz que estará en la subsecretaría de Educación provincial. De a poco hemos completado con nuestra gente espacios que estaban requeridos y otros que todavía están siendo charlados. En solo dos años, Volver a Rosario se posicionó de buena forma y es tenida en cuenta. Para nosotros eso es un logro muy valioso.
—La designación de Solange Bobbet en la Oficina del Consumidor fue cuestionada desde Ciudad Futura por las formas. ¿Qué opina al respecto?
—Nosotros propusimos a Solange Bobbet porque es una abogada que tiene capacidades altamente comprobadas como para poder manejar esa dirección. La discusión tuvo que ver con el período que se había fijado. De todas maneras, todo se charla y se soluciona. Nosotros ponemos en vigencia a una persona de carrera que conoce íntimamente el desarrollo de este tema y que no tengo duda que va a hacer todo lo posible para generar una defensa de la gente, que además fue nuestro objetivo prioritario en cualquiera de las posibilidades.
—En el Concejo supieron construir un espacio por fuera de las grandes estructuras. ¿Cómo se va a mover el bloque legislativo ahora que son parte del oficialismo?
—Estamos representando al modelo de unidad que se gestó en la misma competencia interna. Unidos para Cambiar Santa Fe no es una mera afirmación. Nuestro bloque, ahora representado por Hernán Calatayud y Marisol Bracco, seguirá los lineamientos que hemos establecido. Obviamente que cada uno tiene su forma de entender la cosa y podrá tener su impronta personal, pero nosotros necesitamos una conjunción porque tenemos una oportunidad histórica ahora que el gobierno provincial y el municipal tienen una misma idea y están trabajando en conjunto para las cosas que son prioritarias.

—¿Cómo es la relación con Pullaro? ¿Cómo se gestó ese vínculo?
—Se interesó por nuestros proyectos en el Concejo. Nos llamó y dijo que conocía nuestras propuestas, y por eso se puso a disposición y avaló nuestra candidatura a la Intendencia de Rosario. En las primarias quedamos muy cerquita y aquella fuerza que nosotros tuvimos avaló la continuidad del proceso para que Pullaro y Javkin se unieran después. Creo que tenemos una sólida relación con la que me gustaría seguir proyectando para lo que se viene. Nosotros vamos a poner todo el esfuerzo para comenzar a volcar, una vez que estemos totalmente establecidos, una Secretaría General que no quiero que sea un nombre pomposo, sino someterme al trabajo para tratar de que Rosario salga adelante.
—¿Qué propuestas hay para eso?
—Tenemos varios proyectos como para poder poner a Rosario en el mapa nacional e internacional, como una referencia directa. Que Rosario no sea solamente conocida por el fútbol de Messi o Di María, sino también por la presencia de artistas internacionales. Hay que buscar una forma más efectiva de concretar algún estadio, o alguna infraestructura, para recibir exhibiciones deportivas, o artistas internacionales. La gente tiene que pagar una entrada para un espectáculo y tiene que ser comprendida dentro de un lugar que realmente responda a las necesidades actuales. Rosario no puede estar al margen porque es una ciudad tremendamente importante.
—Fuimos conociendo algunos dirigentes que estaban como asesores de su espacio. ¿El empresario Guillermo Whpei tiene algún rol?
—Nosotros no desconocemos a Guillermo Whpei, hemos tenido contacto. He estado con él en el Museo de la Democracia que posee en Santa Fe y Sarmiento. Es una persona que ha traído acá los premios Nobel de la Paz en un proceso que estuvo directamente relacionado a su estructura; es un comerciante que tiene un desarrollo personal muy importante. Pero más allá de eso, no hay nada más que su aval a este proceso político que nosotros hemos iniciado. No tengo otra estructura. La estructura la hemos ido armando nosotros y hemos tenido nuestro posicionamiento a través del Concejo, nos hemos metido de lleno y hemos trabajado arduamente. Las cosas están a la vista y la gente nos ha dado su respaldo. Creo que hemos hecho bien las cosas y vamos a seguir haciéndolas.
—La interna con Pablo Javkin tuvo momentos duros. ¿Pudieron limar asperezas?
—Asperezas va a haber siempre. Yo no soy un tipo conformista y si hay algo que considero que está mal lo voy a decir. Pero lo voy a hacer con aspectos propositivos, porque podemos tener una discusión, pero siempre propendiendo al bien de Rosario. No me voy a poner en obtuso de no aceptar cosas que uno puede llegar a discutir, pero voy a exigir también que lo que se habló y lo que se dispuso tenga cumplimiento efectivo. Rosario tiene, y el intendente lo sabe más que nadie, carencias absolutas en los barrios que todos los que conformamos el gabinete debemos dar prioridad. Si yo me tengo que sentar con Javkin todos los días para machacar sobre el tema, o él conmigo, lo vamos a hacer sin ningún problema porque el objetivo es estar unidos y seguir hacia adelante juntos para lograr una muy buena intendencia, y creemos también, una gran gobernación que Santa Fe se merece.

—Ocupa el mismo cargo que tuvo Javkin en el gobierno de Fein. ¿Se ve siguiendo el mismo camino y gobernando la ciudad en el futuro?
—No. El rótulo parece lo mismo, pero las cosas son habladas de otra manera. Nuestra agenda va a ser propia, obviamente interactuando con otras secretarías. Pero yo no me puedo ver hoy más que tratando de posicionarme en este nuevo cargo y dando lo mejor para la ciudad. Lo que venga después es muy difícil de analizar hoy.
—¿Cómo ve las primeras medidas de Pullaro en seguridad? ¿Qué se puede aportar desde el gobierno local?
—Me parece que son las medidas lógicas y razonables para poner en funcionamiento la protección que necesita el ciudadano en la calle. Se aisló a los jerarcas del narcotráfico y la corrupción en nuestra ciudad, para poder minimizar el tema que tanto nos jaquea. Y por supuesto que Rosario tiene que colaborar. No tenemos grandes armas para hacerlo, pero sí la posibilidad de poner nuestra cara, nuestro cuerpo, y exigir permanentemente. Cosa que hicimos en el anterior gobierno y no tuvimos ninguna respuesta. Por eso yo estoy deseoso de que comience el aparato de seguridad a trabajar en conjunto porque creo en lo que el gobernador prometió y sé que es un tipo de convicciones muy claras.
—¿Y en el plano nacional?
—Creo que hay que trabajar mucho porque algunas cosas son muy chocantes y producen resquemores. No tengo dudas de que hay que hacer un ajuste total y tremendo, porque Argentina está devastada. Pero también necesitamos un diálogo permanente y fluido. No puedo aceptar que el movimiento sindical, a 40 días de la asunción del nuevo presidente, declare un paro general, después de cuatro años con crecimiento de la pobreza y con una inflación galopante que llegó a límites intolerables, en los que no hizo nada. Esto revela que no son capaces de aceptar una caída democrática en las urnas y por lo menos dejar proyectar unos meses para ver cómo salimos de esta situación. Yo creo que se construye a través de medidas concretas, fuertes y efectivas, pero con el diálogo de todos los sectores para tratar de encaminar juntos una Argentina que necesita un cambio de rumbo.
—¿No cree que algunas medidas, sobre todo vinculadas al ámbito productivo, puedan impactar negativamente en Rosario y la provincia?
—Vamos a ver. Es apresurado analizarlo. Sería improcedente que yo haga un análisis de lo que pueda pasar. Yo voy a confiar en el gobierno nacional, pero si vemos que la cosa se desmadra daremos nuestra opinión y veremos cómo podemos colaborar desde Rosario y desde la provincia de Santa Fe, para encaminar un barco que está escorado y que tiene en el camino muchos bloques como para poder pelear. Esto es así y vamos a formular también nuestra apreciación. Nos parece realmente muy pronto como para hacer un balance cuando ni siquiera los DNU se trataron en el Congreso. Así que esperemos.

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Periodista. Licenciado en Periodismo (UNR). Conductor y productor en radio Aire Libre (91.3). En Twitter: @NachoCagliero
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