A la deriva. Ese parece ser el estado actual de Leda Bergonzi, la sanadora que traspasó los portales de la ciudad para desplegar sus presuntos dones milagrosos y constituirse en protagonista de un fenómeno de fe bastante peculiar que sumó miles de seguidores en tan solo un año. Es que la decisión de la Municipalidad de Rosario de no extender el convenio con la fundación Soplo de Dios Viviente le cierra la posibilidad de seguir utilizando el predio de la ex Rural para los encuentros con sus fieles, un espacio público que le permitió emerger y cooptar a miles personas deseosas de salud y paz.
Junto a un grupo de seguidores entre los que se incluye la fuerte participación de su esposo, y sostenida por el Arzobispado de Rosario, Leda supo construir un movimiento carismático en base a relatos místicos de sanación, imposición de manos y encuentros de fe en los que se promueven experiencias místicas. Al mismo tiempo, fue conformando una poderosa estructura que logró expandir hacia otros rubros más allá de las actividades exclusivamente religiosas como la organización de shows, su incursión en el mundo artístico como cantante y la gestión de eventos a través de plataformas digitales, junto a la asociación con empresarios locales.
La historia del grupo carismático Soplo de Dios Viviente hizo eclosión en 2023, cuando las primeras presentaciones de Bergonzi en la Iglesia Catedral empezaron a llamar la atención de los fieles católicos. Luego se trasladó a otras parroquias y más tarde, cuando las convocatorias se masificaron a tal punto de que empezaron a incomodar la convivencia en la zona central de la ciudad, la Municipalidad ofreció el predio de la ex Rural, bajo la órbita del Ente Turístico Rosario, lo que le permitió continuar con los encuentros de los martes. Las reuniones espirituales llegaron a congregar a miles de personas e, inclusive, a poner en jaque la capacidad de los históricos galpones que en otros tiempos se utilizaron para la exposición y venta de ganado.
Más tarde, su derrotero siguió con idas y venidas, cortes abruptos, marchas y contramarchas que incluyeron presentaciones espirituales y artísticas en el Salón Metropolitano y El Círculo, en Rosario, y otras ciudades, además de traspasar las fronteras del país.
Sobre la vida de la mujer a quien se atribuyen poderes sanadores se vio, leyó y escuchó en abundancia a través de los medios de comunicación. Resumidamente, Leda tiene 45 años, es madre de cinco hijos e hijas, abuela, ama de casa, devota apasionada pero al mismo tiempo “coqueta y sexi” como en algún momento se la describió, con un gran carisma y capacidad para liderar una organización de rápido crecimiento además de proyectarla hasta las páginas del Washington Post. Y como si algo le faltara, es también portadora de inquietudes artísticas.

La veta artística
En paralelo a los encuentros de sanación que demandaban un importante aporte de voluntarios seguidores, Bergonzi empezó a incursionar en actividades artísticas, especialmente el canto. Una de sus presentaciones fue en el salón Metropolitano, donde las reuniones espirituales se habían trasladado hacia fines del año pasado, y a los que sumó un concierto de Navidad.
En una entrevista realizada este año, el productor Nelso Coccalotto contó a Suma Política que Leda lo había contactado para ese concierto. “Ni sabía quién era”, confesó el empresario artístico. “El concierto fue una cosa muy linda que se le ofreció a la gente”, dijo. En esa oportunidad, la convocatoria arrimó a casi 10 mil personas y la presentación fue gratuita. El coro que llevó Coccalotto fue ad honórem, los músicos cobraron solo el traslado. “El Metropolitano lo ofreció gratuitamente por gente que la sigue a ella. Leda hizo la ceremonia de ella y yo llevé el espectáculo”, recordó. En base a esa experiencia, Leda conoció a los alumnos de canto de Coccalotto y empezaron a conversar para tomar clases y trabajar su voz de manera más profesional.
Las actividades musicales siguieron. En abril de este año, con el mismo productor y profesor de canto, Leda presentó “Resurrección” en el teatro El Círculo. “Ella me había contado que desde chiquita le gustó dedicarse a cantar —recordó Coccalotto—, y como soy profesor de canto, productor y director de muchos espectáculos que se realizan en El Círculo le propuse la idea de llevarla al teatro”. Según el productor Leda ya había empezado a realizar videos por su cuenta y a partir de su encuentro, junto con su esposa, Annabella Carnevali , una reconocida mezzoprano, y su hijo Román, de 17 años y también dedicado al canto lírico, armaron el espectáculo “Resurrección”. Leda eligió las canciones y Coccalotto se ocupó de los arreglos orquestales. Al él le gustó “la idea de llevar la palabra, la enseñanza de la doctrina que deja Jesús para llegar a los creyentes, a los no creyentes, a las otras religiones, a través de la música, una especie de testimonio de que existe un creador, un ser superior”, aunque aclaró que el show que presentaron en El Círculo iba “por otro carril” al de los encuentros espirituales. También se desligó del disco que la sanadora estaba produciendo por cuenta propia.
En el momento en que se realizó la entrevista, luego del espectáculo en El Círculo el último Viernes Santo, Coccalotto se mostró entusiasmado por una posible carrera de la sanadora a quien calificó como “una artista extraordinaria”, aunque aclaró que económicamente había salido derecho: a mitad de camino estalló la devaluación mileísta y tuvieron que incrementar el valor de las entradas de 4 a 6 mil pesos para enfrentar el pago a los músicos y al personal abocado a la técnica, entre otros gastos. Con respecto a la cantidad de espectadores se excusó de dar mayores precisiones, porque hubo muchos invitados especiales y entradas por canje a través del diario La Capital, más los abonados al teatro y jubilados.
“La producción la cubrí yo, Leda vino como invitada en realidad. Este espectáculo fue para lanzarla a ella como cantante y luego poder hacerlo en distintos países, en diferentes lugares. Yo creo que va a ser una cosa muy importante para lo que tiene que ver con la música cristiana. Tiene que crecer, pero recién empieza”, había afirmado con visión de futuro.
Sin embargo, en poco tiempo el movimiento que originalmente manifestó un abrupto crecimiento, para el que no faltó el visto bueno de parte de algunos sectores políticos y de la Iglesia, además de un fuerte acompañamiento desde el poder mediático, empezó a mostrar signos de resquebrajamiento. A tal punto que la semana pasada las autoridades municipales anunciaron que los encuentros en la ex Rural no continuarán, luego de la última denuncia contra Bergonzi de parte de un empresario artístico.
“No es que se terminó el convenio —aclaró el secretario de Gobierno de la Municipalidad, Sebastián Chale—. Nosotros lo firmamos en el verano por las fechas que estaban disponibles. Y ellos (por la fundación) lo supieron. El convenio tenía cada una de esas fechas, esta semana fue la última y ahí quedó. No es que rescindimos un convenio o contrato. No es que le pusimos un fin, siempre fue el período que abarcaba porque eran las fechas disponibles en el predio”.
En su argumentación, el funcionario hizo referencia a los próximos eventos programados desde las áreas de Cultura, Turismo y Deportes para lo que resta de 2024 en el predio del Parque Independencia, que implicarán “el armado de actividades para el Día del Niño, una posterior muestra que va a estar abierta al público casi dos meses, el Festival Bandera y varios conciertos más también, todas acciones que requieren de organización previa”.
Más allá de esta explicación, lo cierto es que las cosas llegaron a un punto álgido para el movimiento Soplo de Dios Viviente con la denuncia de uno de los productores de sus shows. La última semana, Alberto Castillejo denunció públicamente a través de una radio local que la entidad estaba floja de papeles ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), y que Bergonzi habría cobrado dos millones de pesos por cada show en Mendoza, Chaco y Corrientes, sin estar en condiciones de facturar.
“Ella cobra millones y vendió sólo 62 entradas”, lanzó el empresario, quien además de poner en dudas las cualidades artísticas de la carismática la apuntó por una supuesta falta de ética. “En un show que dio Leda se acercó una mujer con un bebé para que ella lo tocara. En ese momento me sentí un miserable”, comentó el productor ante el matutino Casilda a Diario, en momentos en que anunciaba la cancelación de la función programada para el viernes 9 de agosto en esa ciudad.
La difusión de las declaraciones del productor forzaron al intendente Pablo Javkin a dar explicaciones y despegarse del movimiento carismático que había logrado parte de su expansión a partir del uso del predio público de la ex Rural, que es de la Municipalidad. “La Fundación debe funcionar a requerimiento de la ley. Si tuviésemos alguna denuncia en su contra, actuaríamos de inmediato”, afirmó el jefe de gobierno local y también explicó que el vínculo contractual con la fundación se generó de la misma forma que con otras instituciones, y que en ese caso particular se había iniciado a partir de una solicitud escrita y con la coordinación del Arzobispado.
En total, durante abril y agosto de 2024, Leda realizó cinco presentaciones en la ex Rural, con una modalidad de convocatoria a través de una plataforma digital gratuita que, si bien contribuyó a aportar mayor organicidad y evitar las situaciones de desborde que se experimentaron el año pasado, generó suspicacias por el modelo de negocios que implican las nuevas tecnologías, basado en el tráfico y la circulación de usuarios.
Fisuras
A la hora de las fisuras en el estado de consenso general que acompañó a Leda en sus inicios también puede mencionarse su reciente visita a uno de los programas más populares de la televisión argentina, los almuerzos de Mirtha Legrand. En el programa del sábado 3 de agosto, se encontraron en un cara a cara del que la sanadora no pareció haber salido indemne.
Desde el arranque “tenés una hora para convencerme” que le espetó la nonagenaria actriz se sucedieron una serie de ironías que, si bien no impidieron que la entrevistada tuviera su momento de popularidad, desentonaron con el vestuario rosa chicle y la bijou de stráss que había escogido para la ocasión.
“Lo tuyo me intriga tanto, no dormí en toda la noche”, se sinceró la Legrand. “¿Vos sos sanadora? ¿conseguiste sanaciones? ¿cómo sabés que las conseguiste?, inquirió, preguntas de las que Bergonzi se fue defendiendo con explicaciones sobre estudios clínicos que está realizando el Arzobispado de Rosario para comprobar sus sanaciones. “No digamos esto si realmente no ocurre, porque nos están mirando miles de personas, que no se deje la ciencia de lado, eso hay que decirlo… Es delicado lo tuyo, eh, muy delicado”, disparó la anfitriona sin piedad, y en especial alusión a los dichos de Leda en su visita a Chile, donde vinculó el cáncer a la “falta de perdón”.
Los primeros cuestionamientos a la organización carismática que lidera Bergonzi no llegaron no obstante desde los medios, el gobierno municipal, la curia o los empresarios. Se expresaron en espacios más periféricos al poder local. “Nosotros, al principio íbamos con el camión para aprovisionar de agua y nos poníamos a disposición para otros requerimientos que estuvieran a nuestro alcance, pero empezamos a ver algunas cosas que no nos gustaban. Por ejemplo, el quiosco que instalaron en los pasillos de la ex Rural en el que vendían agua y comidas. Y nosotros estamos al servicio de la gente, nos interesa la solidaridad, no las cuestiones comerciales”, relató a Suma Política un integrante del Centro de Ex Soldados Combatientes en Malvinas de Rosario.
Luego fueron sucediéndose otros resquebrajamientos, pequeñas fisuras poco estruendosas que no llegaban a hacerse evidentes en la superficie, comentarios por lo bajo, sospechas por el manejo de los fondos en la fundación, desconfianza ante la acumulación de poder, como si se tratara de fallas en el andamiaje de una construcción erigida con tanta rapidez que empezaba a dar signos de debilidad.
“Pasaron muchas Ledas”
No se trata de herir los sentimientos de la religiosidad popular, tampoco de juzgar la fe de las personas, ni de poner en duda las creencias a través de una actitud cínica, sino de encontrar razones que vayan más allá del fenómeno espiritual en sí mismo. Sobre todo, cuando algunas cuestiones de ese fenómeno no cierran, hay un poder que se ejerce de manera desmesurada sobre la necesidad de las personas, la debilidad se convierte en flanco fácil de la manipulación, y un movimiento que parece irrumpir con espontaneidad, en principio impulsado por creencias profundas, empieza a a dar cuenta de interés económico.
En tiempos en que gran parte de la sociedad está golpeada por la falta de perspectivas y la sensación de derrumbe, a veces se destacan las miradas y las interpretaciones de algunos usuarios de redes sociales. Como es el caso de Luis, quien comentó a través de uno de los canales de YouTube sobre el fenómeno: “En mis 63 años de vida pasaron muchas Ledas… Llegan como un hit musical y desaparecen como tal. Las Ledas pasan, los desesperados quedan y cada vez son más. La fe nada tiene que ver con la desesperación”.



































