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Política

Política previsible: proyectos en la Legislatura que no saldrán y consulta por elecciones con la fecha puesta

La agenda política en la provincia suele entretenerse en cuestiones que aunque ocupen esfuerzos, tiempo y espacio, ya tienen destino cantado. Esto pasa con varios temas que durante el año parecieron tomar impulso y terminaron desplazados y abandonados sin suerte.

Algunos de esos asuntos están incluidos ahora entre los 23 del temario que el Poder Ejecutivo envió a la Legislatura para ser considerado en sesiones extraordinarias, que se extienden entre diciembre y abril, ya que hasta que no se modifique la Constitución provincial —la más vieja del país— el período regular arranca recién el 1° de mayo.

En los papeles, el tiempo de las extraordinarias con relación a las ordinarias es de apenas dos meses menos, pero en la práctica es más productivo el trabajo legislativo entre mayo y el 30 de noviembre. Las extraordinarias están atravesadas por una convocatoria tardía del Ejecutivo (como este año, que llegó casi en la tercera semana de diciembre) y por el receso de diputados y senadores durante enero. Además en este período sólo se admiten los proyectos que manda el Ejecutivo, aunque antes de fin de año se contemplará agregar por esa vía algunos de los proyectos que pidan los legisladores.

Para colmo, esta vez en el temario se incluyen asuntos que ya se sabe de antemano que no van a prosperar, o que al menos no han tenido el trabajo previo suficiente para que tengan una mayoría que los apruebe.

Entre estos hay dos que vienen bastante sobreanunciados, como la posibilidad de que los santafesinos menores de 18 años puedan votar (no es obligatorio) en los comicios provinciales para elegir gobernador, diputados, intendentes y concejales (hace ya diez años que pueden hacerlo para los cargos de presidente y legisladores nacionales). 

En la misma columna se encuentra otro punto que fue prometido repetidamente a los presidentes comunales: la extensión del mandato actual de dos a cuatro años. El cambio tiene consenso porque en los pueblos aseguran que casi no terminan de acomodarse en la gestión cuando ya tienen otra vez encima las nuevas elecciones. Menos simpática les cae la idea de que se limiten las reelecciones, pero ese es otro tema que ahora no está contemplado.

Ninguno de los dos asuntos tiene aceptación suficiente en las dos cámaras como para alumbrar en los primeros meses de 2023. La inclusión en el temario por parte del gobierno tal vez tenga el único propósito de cumplir con su parte y exponer a los que se resisten.

En esta última cuestión, la del mandato de los presidentes comunales, subyace un riesgo que nadie quiere correr en la Legislatura: la posibilidad de habilitar por ley cambios en el articulado de la Constitución por fuera de la correspondiente reforma, un peligro que temen genere un antecedente que se pueda hacer extensivo a otras ideas, como la reelección del gobernador y vice, por ahora prohibida. O al menos ese suele ser el argumento más escuchado entre quienes se oponen.

En cualquier caso, si se tratara ahora o en las ordinarias del año próximo, no se contempla que rijan sino recién a partir del próximo mandato, o sea en 2025. 



Los call center


Un tema que no tiene que ver con esto pero que llamó la atención que esté incluido en el temario de extraordinarias es el de aprobar algunas exenciones impositivas para favorecer el funcionamiento de los call centers. Este proyecto tiene un récord: ya figuraba en el temario de extraordinarias del año pasado, y no prosperó. Quienes siguen de cerca su génesis recuerdan que llegó a la Legislatura después que a fines del 2020 se hizo público en Rosario un conflicto laboral que provocó el cierre de uno de estos locales, que daba empleo a 300 jóvenes. Aquel suceso pasó y esta ley ahora nadie sabe si no llega tarde para cumplir la función para la que fue pensada.


Las elecciones en julio y setiembre


Con el mismo criterio de previsibilidad y falta de sorpresa, el gobierno citó para el lunes próximo a los partidos de la oposición para empezar a hablar del calendario electoral de 2023. Una suerte de diálogo político tardío y con escasa autonomía para cambiar algo.

Hay un detalle que no escapa a ninguno de los que participarán en esas reuniones: que es casi un hecho que los comicios para elegir gobernador en la provincia se harán el 10 de setiembre de 2023. Incluso la oposición que al principio bramó por la falta de diálogo, ahora se sentiría bastante cómoda con la fecha elegida, ya que le da más tiempo para armar el opositor frente de frentes.

Para el gobierno provincial primaron dos razones a la hora de decidir postergar la fecha clásica de las elecciones en Santa Fe, que era convocar a internas y generales para el primer semestre del año. Una fue para no tener un período de transición tan largo, sino de apenas tres meses, y la segunda para darle más tiempo al gobierno nacional para que logre mejorar los índices de la economía y llegar así a la campaña con mejores resultados que mostrar.

Después de casi seis meses del primer reclamo al diálogo para hablar de las elecciones, los partidos de la oposición con representación parlamentaria en la provincia no podrán rechazar la invitación para el lunes posterior a la Navidad, puntualmente a las 11. Nadie tiene expectativas de que se hable de fechas exactas, pero al menos será un primer sondeo.

En este esquema electoral, las PASO en Santa Fe se harían el 2 o el 9 de julio, con lo que el cierre de listas quedaría definido para fines de abril o principios de mayo (la presentación de listas para partidos y alianzas debe hacerse entre 65 y 70 días antes de la fecha de las Paso, respectivamente). Si esas serán las fechas, el plazo del gobernador para hacer la convocatoria a elecciones sería entre el 2 de febrero y el 4 de marzo (es entre 150 y 120 días antes de las elecciones primarias).

La elección de estas fechas acarrea dos cuestiones que en la capital de la provincia no pasaron inadvertidas: una es que el 10 de setiembre se ganaría la pulseada al 3 como fecha probable de elección porque el humor de los empleados públicos santafesinos sería más favorable, ya que a esa altura cobraron sus sueldos todos los agentes, en cambio el 3 todavía no. Un detalle que ningún oficialismo dejaría pasar.

En cuanto a que las PASO se hagan en julio, el problema es no afectar el período de vacaciones de invierno, que afecta a dos semanas de ese mes, con feria judicial incluida y que suele ser después del 9.

Santa Fe se sumaría entonces a las provincias que ya tienen fecha de elecciones definida para setiembre, entre ellas Entre Ríos y Chaco.


A votar cuatro o cinco veces en 2023


En ese marco, en casi todo el segundo semestre en la provincia de Santa Fe habrá que ir a las urnas una vez al mes: en julio (el 2 o el 9) por las PASO provinciales, el 13 de agosto a las PASO nacionales, el 10 de setiembre serían las generales de gobernador en Santa Fe, el 22 de octubre las generales a nivel país (para elegir presidente) y, de ser necesario, está previsto un balotaje entre los dos candidatos a presidente más votados para el 19 de noviembre.

Para quienes especulan todavía con la suspensión de las PASO, el 15 de mayo es la fecha tope para que el presidente de la Nación por decreto en el Boletín Oficial  convoque a primarias nacionales. El 14 de junio es el último día para que los partidos políticos puedan inscribir alianzas con las que competirán a nivel país, y el 24 de junio cada alianza debe oficializar sus listas de precandidatos nacionales.


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