Mariano Longhi Rossi hizo fortuna con el comercio de drogas y por mucho tiempo consiguió que la aureola descalificadora de su actividad, por lo menos en cuanto a la plata, no lo alcanzara. Se movió en Rosario como un hombre solvente, con inversión en propiedades y vehículos de valor que no habían sido tocados. Hasta este lunes cuando la Justicia Federal de Rosario homologó un acuerdo que le decomisa siete propiedades, veinte millones de pesos y un automóvil producto del dinero que fue lavando a partir de sus tareas ocultas.
Lo último que le allanaron es una casa en Roldán valuada según los investigadores en 400 mil dólares. En ese domicilio donde residía en sus salidas transitorias de la cárcel de Marcos Paz, que eran dos por mes por un lapso de doce horas, se constató que sus actividades no habían cesado: las fuerzas que la allanaron encontraron en junio pasado doce kilos de cocaína.
Oriundo de Firmat, de 49 años, Longhi Rossi tuvo tres condenas por narcotráfico a lo largo de 25 años, pero pudo seguir activo porque los bienes que atesoró no habían sido tocados hasta este lunes. La plata que había juntado la había volcado a inmuebles que puso a nombre de testaferros, todas ellas mujeres, algunas sus ex parejas. Las tres recibieron una sentencia este lunes, aunque en dos casos se trata de la imposición de una probation.
El valor jurídico que se le atribuye a la pena que recibe este empresario del comercio de drogas es el recupero efectivo de bienes, en menos de un año de investigación, de dos áreas fiscales de la Justicia Federal de Rosario. Lo que marcaba a Rosario es una tradición que permitió que el narcotráfico se consolidara. Existían penas de cárcel con cierta regularidad pero era muy infrecuente o nulo orientar las políticas de persecución a las inversiones de los grupos delictivos.
El criterio de criminalidad más eficaz no es encerrar a una persona que vende cocaína, sino quitarles los bienes a sus organizaciones para hacer menos rentables estos delitos y debilitarlas. Para los fiscales que trabajaron este caso la falta de rigor en el lavado de activos fue la problemática constante de Rosario y uno de los principales rasgos del negocio local: los narcos podían caer, pero mientras tanto, como Rossi Longhi lograba desde prisión, su patrimonio disimulado no paraba de aumentar.
“Un hombre con actividades de alto perfil, un dandy, alguien que hizo carrera en el delito atesorando bienes”, lo describió a Suma Política uno de los fiscales que investigó el asunto. Longhi Rossi, según los fiscales que actuaron en el caso, formó una asociación criminal que operó desde 2014 para blanquear los activos por los que ahora recibió condena junto a Noelia Blanco, su última pareja. Julia Pozner y María del Luján Papa recibieron una probation relacionada con sus oficios o profesiones. Julia Pozner es graduada en Psicología.
Mariano tiene una primera condena a cuatro años de prisión de 1998. Fue detenido posteriormente en 2014 con LSD, marihuana y cocaína encima y un revolver calibre 32, por la policía de La Pampa. En su departamento luego le encontraron 64 kilos de marihuana y un kilo de cocaína. Por esto fue condenado en 2018. Luego recibió una sentencia más en 2021 por el Tribunal Federal Oral 3 de Rosario.
Lo que supieron los fiscales de la Procuración de Lavado de Activos (Procelac) Diego Velasco y Juan Argibay, más Franco Benetti de la oficina fiscal de Narcocriminalidad, es que en ese tiempo Longhi Rossi compró un departamento en San Juan al 3900, uno en Cerrito 613, otro en Corrientes 2336. Con su última pareja, Julia, compraron la casa de la calle Cóndores 241 de Roldán. También adquirieron otro departamento en Santiago 1423, uno en Necochea 1903 y uno más en 9 de Julio 555.
El juez Carlos Vera Barros convalidó las condenas en juicio abreviado que fueron acordadas entre los fiscales y los imputados. La pena implica el decomiso de todos los inmuebles, más el de un fondo de 20.950.428 de pesos secuestrado en inversiones de plazo fijo y saldos en cuentas bancarias.
La base del decomiso es el diagnóstico de que Longhi Rossi y su grupo tenían un alto perfil patrimonial pero inconsistente. Los implicados mezclaban y confundían sus ganancias ilícitas con operaciones económica y comerciales para generar con los bienes adquiridos la idea de tener ingresos lícitos.
La pena para Longhi Rossi es seis años de prisión por la actividad de narcotráfico, más otros seis años por el lavado. También una multa de cuatro veces el monto de sus operaciones. Esa cantidad se cifró en 1.161.030.249 pesos.



































