Era cuestión de tiempo, los números para su destitución estaban desde hace mucho. A nadie hoy debe sorprender que en cada Cámara de la Legislatura santafesina hubiera dos tercios de sus miembros a la hora de votar a favor de la remoción del ahora ex director del Organismo de Investigaciones, Marcelo Sain.
Con 16 de los 19 senadores presentes y 47 de los 50 diputados en sus bancas, de manera presencial o remota, la moción para pasar a un cuarto intermedio, presentada por el jefe de la bancada justicialista de la cámara baja, Leandro Busatto, logró apenas 7 manos levantadas en el recinto (todos diputados). Los senadores peronistas de Lealtad que pensaron en poder defender de manera virtual, a través de sus notebooks y celulares, al ex ministro de Seguridad de la primera parte del gobierno de Omar Perotti, se equivocaron. Sus vínculos y conexiones de internet parece que fallaron justo cuando se jugaba lo más importante de la sesión conjunta de ambas cámaras, que ocurrió en sus primeros minutos.
Para casi las tres y media de una siesta de bochornoso calor santafesino, Sain, que tanto se había burlado de la provincia en la que Dios no atiende, ya era definitivamente un ex.
El presidente de la comisión donde se llevó a cabo el proceso acusatorio, el radical Fabián Bastia, había pedido alterar el orden de la reunión y por eso primero se votó y luego se discutió. Y mucho, por más de tres horas y media.
El debate fue como bien dijo al finalizar, entre pausas y silencios en busca de su mejores palabras, el senador Ricardo Kaufmann (PJ- Lealtad-Garay): será en el futuro instructivo leer los discursos de los expositores en la versión taquigráfica al dejar sentado (ya tarde porque lo traicionó la tecnología) su deseo de que se hubiera hecho lo que había reclamado en un altisonante escrito el acusado, que se pasara a un cuarto intermedio.
Miles Davis Quintet, Teatro dell’Arte, Milan, Italy, October 11th, 1964 … https://t.co/Zj4flzWYnY vía @YouTube
— Marcelo Fabián Sain (@marcelo_sain) November 3, 2021
Un concierto de Miles Davis
Faltaban unas horas para que la sala tercera de la Cámara de Apelaciones del fuero laboral de Rosario le diera, en parte, la razón cuando, en su cuenta de twitter Marcelo Sain invitó a sus seguidores a escuchar un concierto de jazz de Miles Davis de 1964.
El ex ministro de Seguridad de Santa Fe recomendaba un imperdible video del trompetista emblemático del bebop, en un teatro de Milán, que dura poco menos de una hora. Y sin embargo, era una mañana para no perder un minuto.
Su futuro como director del Organismo de Investigaciones del Ministerio Público de la Acusación requería primero que un fallo de segunda instancia anulara al de primera, para que quedara sin valor la sentencia del juez Fabián Vega que le había rechazado su presentación “por inadmisible”.
La decisión del magistrado se conoció el 25 de octubre y había sido tomada el 22.
A la semana siguiente, el miércoles 3 de noviembre, a horas de que la Comisión de Acuerdos firmara su dictamen para recomendar a la sesión conjunta de ambas cámaras la destitución de Sain, quien premiaba a sus seguidores en Twitter con un concierto de jazz pensaba que esta vez no iba a lograr esquivar al Poder Legislativo como la anterior. Repitió que hará un juicio contra Santa Fe y reclamó ante Acuerdos que no haya sesión porque podía eventualmente existir la posibilidad de que con algo más de tiempo hubiera un amparo.
La decisión de la Cámara de apelaciones de darle esa chance apenas un día antes de su final tampoco puede ser pasada por alto.
En medio de esa mañana de otro día de miércoles para el gobierno santafesino (como duro fue el miércoles anterior con el gobernador en medio de la manifestación masiva de Rosario que reclama seguridad) Sain recomendaba escuchar a Davis en sus últimos años acústicos, antes de su etapa electrónica de fusión.
Sain hacía por fin lo que debió haber hecho con sus posteos desde que volvió a ejercer su cargo como director: olvidarse de exponer sus pensamientos políticos.
De aquella formación del quinteto surgirían gigantes. En la Legislatura se imaginaba que el equipo de Sain en Seguridad podía estar atado a su suerte en el MPA. Habrá que verlo: a los músicos del grupo del magnífico compositor e intérprete les fue muy bien también sin su líder. En la Casa Gris no se habla del culto a los solos de Miles, pero sí de la continuidad de una nota: la que hizo sonar Sain en su gente en el Ministerio.
“Espionaje ilegal”
Joaquín Blanco, en nombre de la bancada socialista que preside, dijo que Sain había hecho “inteligencia ilegal”. El radical Juan Cruz Cándido sostuvo que la confusión de roles no había sido solo por tener un pie en el Ejecutivo y otro en la Justicia, también confundió “Estado y partido”, aseguró. Fabián Palo Oliver, radical que sigue en el Frente Progresista, se detuvo en observar que Sain nunca debió volver a su escritorio en el MPA cuando dejó el Ministerio. Y recordó que hay un fiscal que lo investiga por la compra de armas. Lisandro Enrico expuso los posteos que lo condenaron.

¿Censura?
Acaso uno de los argumentos más firmes en su defensa lo presentó Rubén Giustiniani, cuyo bloque de dos votó como el peronismo afín a la Casa Gris, porque entendió que se podía cometer un acto de censura, una manera de impedir la libertad de expresión. Habló de una arbitrariedad que puede generar otras de imprevisibles consecuencias. Antes, Busatto abundó en ejemplos de miembros del MPA que han seguido en política partidaria y lo dicen en sus redes. Matilde Bruera, también diputada del peronismo, expresó que el ministro de la Corte Rafael Gutiérrez también hizo manifestaciones periodísticas sobre sus deseos de ser gobernador (en 2019).
Grieta
Era cuestión de tiempo y de números. La mayoría de la Legislatura lo esperaba para quitarlo de Santa Fe y recuperar el clima de convivencia que el docente de la Universidad Nacional de Quilmes vino a alterar, con procedimientos y jugadas fuertes que el terreno político local había olvidado. Hay que ir a momentos muy marcados de las décadas del ’80 y el 90 para encontrar enconos irreconciliables como los hubo ahora, desde el mismo diciembre de 2019.

Curiosidades
Es curioso: todos los radicales de una y otra cámara, a pesar de que están en muy distintos frentes, a nivel nacional y municipal, votaron de una forma: por mostrarle la tarjeta roja.
El Frente Progresista estuvo dividido en Diputados, porque Giustiniani jugó con una parte del PJ.
Los justicialistas mostraron rupturas en las dos cámaras: en el Senado la división de seis leales y seis del Nes de Armando Traferri llegó incluso a que solo estuvieran estos últimos en el recinto. Y en Diputados, Luis Rubeo votó para que termine el capítulo Sain.
Salvo por la intervención del miembro acusador de la Comisión de Acuerdos, Lisandro Enrico, el debate fue asumido por los diputados. La pelea fue entre sus bloques y muchas veces puertas adentro de los partidos a los que pertenecen.
El 11 de octubre de 1964, en Milán, Davis y sus cuatro músicos -que luego serían enormes-, tocaron varios temas que ya eran clásicos del jazz, entre ellos uno que ya para entonces tenía tres décadas y hoy está entre los standards. Su título es “All of you”, que podría traducirse en argento como “todo de vos”, pero también con algo de malicia —y pensando en la romántica pero posesiva letra de Cole Porter— como “sé todo de vos”.

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“Mi destitución es una primera instancia, después viene Perotti y sin duda Edery y Schiappa Pietra están en la mira”

































