De la radio a la televisión. De la televisión al teatro. Del teatro al Concejo. La vida de Miguel Tessandori está repleta de saltos exitosos. El próximo 16 de julio irá por uno más: del Concejo a la Intendencia de Rosario. Para eso, primero deberá sortear la interna de Juntos por el Cambio donde competirá con Pablo Javkin por ver quién asume la representación del frente de frentes en las generales. Y en caso de ganar, un mano a mano con el candidato del justicialismo. No es tarea sencilla. Tampoco imposible.
En 2021 logró ingresar al Concejo en una elección que lo tuvo como protagonista: su espacio cosechó 85 mil votos que le dieron acceso a dos bancas. En su análisis, asegura que la labor legislativa en estos 18 meses le valió el respeto de sus pares. Pero su potencial electoral lo puso en la mira de las grandes estructuras partidarias que buscaron ficharlo para estas elecciones. Finalmente se sumó a la interna de Unidos para Cambiar Santa Fe, bajo el ala del exministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, que busca ser gobernador de Santa Fe. “Me parece que es el tipo más idóneo para manejar la provincia”, asegura.
En su discurso propone reformular los presupuestos que maneja el Municipio porque “hay sectores que no han hecho absolutamente nada”. Sostiene que el intendente Javkin “ha perdido legitimidad y credibilidad” y, si es elegido para ocupar el cargo, buscará que el gobernador se asiente en Rosario la mitad de la semana para seguir de cerca el tema seguridad. También asegura que no tiene ambiciones políticas más allá de una posible intendencia: “Me voy de la actividad política y volveré a mis cosas personales, el periodismo, los libros. Y lo mejor que me pueda pasar es que después de esos cuatro años de intendencia la ciudad esté recuperada”.
—¿Cómo se encara el tramo final de la campaña?
—Con mucha expectativa y toda la fuerza que se necesita para establecer nuestra idea renovadora de la ciudad, que evidentemente necesitamos cambiar. La ciudad ha decaído, todo lo que tocás está roto y tenemos problemas estructurales de todo tipo. La gente nos lo hace saber y estamos preparados, para tratar que Rosario produzca el cambio que necesita.
—¿Qué análisis hace de estos dos años en el Concejo? ¿Se encontró con lo que esperaba?
—Me encontré con lo que esperaba y profundizado producto de un Estado elefantiásico que no resuelve las cosas. Nuestro trabajo legislativo ha sido muy bueno. Creo que establecimos una calidad legislativa que la gente puede ver y eso nos generó una expectativa muy favorable y un respeto de los otros bloques. Nosotros entramos prácticamente solos y nos posicionamos bien. Esa es la valoración. Y eso dispuso que mi equipo me pida la posibilidad de presentarme como precandidato a intendente. Hacia eso vamos.
—¿Sabía que aparece entre los concejales que más proyectos de ordenanza presentaron?
—Sí, lo sabemos. Pero el número no es tan importante como la calidad de los proyectos. Nosotros, además, luchamos todo el año para que se haga todo lo que tiene que ver con el buen estado de la calle: poda, iluminación, baches, que son comunicados de comisión para que sean más efectivos y no proyectos. Por eso defendemos la calidad del proyecto. Y por supuesto que es valorable que la gente lo conozca.
—¿Destaca alguno puntual?
—En cualquier tema que toquemos podemos hablar porque hicimos cosas. En transporte presentamos un proyecto para que la recarga de la tarjeta evite las colas que se hacen y que vos con tu tarjeta de débito puedas activar tu pasaje. En materia de seguridad peleamos permanentemente para que se estableciera el comité de crisis en Rosario, pero no fue valorado y hoy estamos sufriendo las consecuencias del narcotráfico que son evidentes. También hemos presentado un pedido urgente de mayor cantidad de cámaras de seguridad: es llamativo que en Rosario haya menos cámaras que en un country privado, o que en la ciudad de Funes, para seguir el mapa del delito. Además, a partir de la queja permanente de la gente estamos tratando que se cumpla la ordenanza de limitación de la cantidad de palomas, no solamente por la suciedad, sino por las enfermedades que puede acarrear. Eso fue aprobado, pero no se aplica como se debe y trae problemas: algunos dispensarios, por ejemplo, están cerrados por la cantidad de heces de palomas acumuladas.
—¿Cómo califica la gestión de Pablo Javkin?
—La gestión de Javkin la califica la gente. Javkin en este momento está muy jaqueado: puede hacer una obra, puede cortar una calle para reemplazar un pavimento, pide perdón por las molestias y la gente igual se queja. Javkin ordena una cosa y no le responden: ha perdido legitimidad y credibilidad.
Nosotros buscamos que el intendente sea un tipo que gestione. Necesitamos que cada uno de los estamentos tenga una reformulación de los presupuestos que se manejan en la Municipalidad porque hay sectores que no han hecho absolutamente nada. Tenemos una Dirección de Vivienda que no hizo una vivienda en diez años; una Secretaría de Cultura que es muy valorable, pero que tiene empleados que no están utilizados en la medida que se considera. Estamos dejando a los barrios de lado, sin cloacas, sin pavimento definitivo, con zanjas, sin dispensarios, con problemas estructurales. Creo que hoy conviven tres ciudades en Rosario: una que se ha desarrollado con respecto al río, con sus edificaciones, que es bárbara; otra que es la de los barrios, que ha sido totalmente abandonada; y la tercera es la cooptada por el narcotráfico. Nosotros siempre decimos, la ciudad no es narco, está narco. Y hay que trabajar en consecuencia. Por eso hemos hecho un acuerdo para que si Pullaro es gobernador, se establezca tres de los siete días de la semana en Rosario, y siga de cerca una evolución sobre este tema.

—¿Qué grado de responsabilidades le cabe a cada uno de los niveles del Estado por la crisis en materia de seguridad?
—El gobierno nacional se olvidó de la ciudad. Cuatro meses atrás Alberto Fernández se dio cuenta de que Rosario integraba el mapa argentino. El gobierno de Santa Fe, con Perotti a la cabeza, acumuló dinero y volcó solamente un 0,5 por ciento de todo el monto original de dinero que tenía para seguridad a Rosario. Cambió once jefes de policía y cuatro ministros de seguridad. Es decir, ninguneó totalmente a la ciudad y ninguno ha encontrado el control de la calle.
En el nivel rosarino, lo que podemos hacer los representantes es impulsar que haya mayor cantidad de cámaras de seguridad para el seguimiento del delito, presión permanente para que el gobernador monitoree desde acá y una insistencia conjunta para trabajar sobre el tema. Presencia, no relato. Acá estamos acostumbrados a los relatos y los comentarios de los intendentes o de los funcionarios. Y lo que necesitamos es acción.
—¿Cómo maduró la idea de ser intendente?
—Más que madurarla, me machacaron la cabeza para que la aceptara. Yo en principio no tenía la decisión de tomar un cargo ejecutivo, pero me gusta la política y manejarme con gente buena. Tenemos un gran equipo que se preocupa por hacer los mejores proyectos, y nuestro espacio está bien considerado por lo que ha hecho en estos 18 meses de trabajo en el Concejo. Por eso tomamos la decisión. Pero este concejal, y futuro intendente si la gente nos acompaña, dice que dentro de cuatro años no tiene más apetencias políticas: me voy de la actividad política y volveré a mis cosas personales, el periodismo, los libros. Y lo mejor que me puede pasar es que después de esos cuatro años de intendencia la ciudad esté recuperada, la gente se sienta más libre, no tenga miedo a salir a la calle, se recupere todo el andamiaje de Rosario y que los barrios comiencen a ser considerados. Si logramos eso, lo mejor que me puede pasar es que cuando terminemos, la gente me siga saludando como hasta ahora.
—¿Si gana y hace una buena gestión deja la política?
—Vos querés hacer un proyecto a cuatro años y yo te digo que el proyecto es hoy para empezar mañana. Y la verdad que hacer futurología… Este año con la inteligencia artificial ya dijeron varias veces que el mundo explota, yo lo único que quiero es que no explote Rosario (risas)
—¿Cuáles son sus ejes de campaña?
—El contacto con la gente. Escucharlos y sensibilizarse con ellos. Rosario ha sufrido un gran duelo que tenemos todos asumidos desde hace muchos años. La política le ha demostrado que ha fracasado y el político debe bajar al contacto con la gente, pero no solamente los 15 ó 20 días de campaña previos. Toda la etapa de la elección debe ser codo a codo con la gente. La política necesita dar una respuesta alguna vez y bajarse del pedestal. Esos son los ejes de campaña: estar con la gente, satisfacer sus necesidades, tratar de comprenderlos, y decirles las cosas tal cual son. Yo hace un año y medio que estoy en política y no puedo asumir los costos de los otros, pero tampoco puedo decir que la culpa la tuvo el otro. Nosotros tenemos que asumir que la responsabilidad es mayúscula y que hay que responderle a la gente.
—Hay dos temas que se vienen discutiendo mucho en la ciudad: transporte y nocturnidad. ¿Qué miradas tiene al respecto?
—Cada vez que nos convocaron para hablar de la nocturnidad les dijimos: primero hay que recuperar la tranquilidad y perder el miedo. Y eso se vincula con el transporte. Hoy salís a la noche rosarina y después no sabes cómo volvés, porque no hay frecuencia de colectivos o no conseguís taxis. Y caminás por la calle y sentís las consecuencias de ese miedo que se ha apoderado de todos nosotros. No puede ser que la gente salga a la calle con miedo, es lo peor que nos puede pasar. Necesitamos poder darle al rosarino un buen transporte, luminosidad en las calles, acompañamiento de los guardias municipales. Y a partir de ahí podemos charlar todo lo que sea nocturnidad. Rosario es una gran ciudad que tiene que recuperar su identidad, necesita posicionarse mejor. Nosotros vamos a poner una alfombra roja para quienes quieran venir a invertir. Por supuesto, siempre que el dinero sea bien reconocido y bien habido.
—Lo buscaron de distintos partidos e incluso dudó hasta último momento si presentarse con su propio espacio, como hizo en 2021. ¿Por qué la decisión de jugar dentro de Unidos para Cambiar Santa Fe?
—En 2021 fue una elección de concejales. El conocimiento que tenía la gente de nosotros nos hizo pensar que nos iba a ir bien, y así fue. Pudimos colocar una segunda concejal y quedamos a poco del tercero. Pero en esta elección, entendemos a la política del gobierno provincial como una gran fuente de complemento para este momento de Rosario. Por eso aceptamos charlar con Maximiliano Pullaro que fue el que nos escuchó a nosotros, que leyó todos nuestros proyectos, que se interesó y nos pidió ese acompañamiento. Nos parece que es el tipo más lógico teniendo en cuenta su trabajo en el Ministerio de Seguridad durante cuatro años del gobierno de Miguel Lifschitz. Es un muchacho que ha recorrido la provincia como nadie, que se ha preparado para esto, que tiene un equipo de trabajo muy bueno. Me parece que es el tipo más idóneo para manejar la provincia. Sería muy bueno que el gobierno provincial y municipal estén entroncados porque lo necesitamos. Porque el cambio no es solamente rosarino, sino que tiene que ser a través de la provincia y que impacte en lo nacional.
—¿Puso alguna condición en esa negociación?
—Pedimos, como fundamento primario, que durante el primer año de gobierno se recupere un poco la paz en Rosario. Esto a través de la acción policial y de la acción del Ministerio de Seguridad. Y después le pedimos que nos dé la posibilidad de manejar el doble de presupuestos a través del Fondo de Asistencia Educativa. Porque nuestro objetivo es que las escuelas contengan a los chicos, que les den el desayuno, el almuerzo, la merienda, los hagan estudiar, les hagan hacer los deberes en el colegio y los comuniquen con los clubes de barrio para que puedan hacer su deporte. Los chicos que están contenidos ahí les dan un respiro bárbaro a la familia, que tiene tantas presiones, tantos problemas por la crisis y la falta de trabajo. Es el proceso educativo el que va a cambiar la generación que está demolida. Hace 30 años que no tenemos una campaña contra la droga en el país y es inadmisible. Nosotros apuntamos a que la educación es una de las únicas armas que puede salvar una ciudad, una provincia, un país.
—Es candidato en Unidos para Cambiar Santa Fe, pero su espacio tiene una lista a concejales por fuera…
—Nuestro espacio personal propone a Gustavo Rezzoaglio y a Flavia Padin como concejales de la ciudad. Sería muy bueno que podamos proyectarlos para acompañar un bloque monolítico en el Concejo para que nos acompañen en este proceso. El intendente solo no puede comandar este proceso de ninguna manera, tiene que dar relevancia a los funcionarios que saben en cada uno de los temas y a los concejales para tratar de nuclear las voluntades. Y yo voy a aceptar también las palabras de aquellos que tengan otro signo político, pero que tengan una buena intención para Rosario. Acá hay que dejar de lado el tema de la pelea, la grieta y la confrontación. Ese camino que fue elegido nos condujo hasta esto.
—¿Eso no generó rispideces? Porque la lista oficial de Pullaro “Santa Fe Puede” lleva como candidato a Federico Lifschitz.
—Ninguna rispidez. Se habló permanentemente. Nosotros proponemos esa fórmula, pero lo que se dé en la votación a favor de este proyecto, bienvenido sea.
— ¿En el plano nacional alguna fórmula lo seduce más que otra?
—El voto es secreto (risas). No, no me seduce. Por supuesto que quiero que gane Juntos por el Cambio para que también se establezca una relación del mismo signo político. Pero nos va a ser lo mismo trabajar codo a codo con cualquiera, sea Horacio Rodríguez Larreta o Patricia Bullrich. Sé que Pullaro está más del lado de Larreta, pero nosotros no hemos tomado partido. Nos interesa Rosario y la provincia de Santa Fe, y en el plano nacional que gane Juntos por el Cambio.
—¿Tiene nombres en mente para un posible equipo de gobierno?
—Sí, tenemos gente brillante. Pero desde ya que vamos a consultar a todos los sectores. Pero primero tenemos que superar las PASO y después enfrentar la campaña que vendrá con el representante del partido justicialista, que seguramente será el competidor directo. Y después ahí mismo ya ir barajando el proceso de los funcionarios que irán acompañándonos, que tendrán la relevancia que hoy no tienen.
—¿Si el escenario no es ganador ustedes acompañan?
—Sí, acompañaremos el proceso del mismo signo político de la interna que estamos participando. Pero decimos que ese ganador deberá cambiar urgentemente muchas políticas que han fracasado. Hoy la ciudad está mucho peor que cuatro años atrás en cualquier cosa que mires. Entonces urgentemente hay que cambiar. Por supuesto que quien gane va a encontrar en esta persona un apoyo permanente, pero apelamos a que no nos cierren la posibilidad de charlar ni que nos ninguneen como hacen ahora con nuestros proyectos. Yo me pongo al lado de quien sea, pero Rosario necesita un cambio urgente. Así no va más.
—¿Por qué los rosarinos lo tienen que votar?
—Porque soy un tipo que dio todo en Rosario desde la parte periodística, porque me han hecho parte de la familia durante 45 años en los dos programas televisivos más importantes de la ciudad, porque he logrado credibilidad. Soy un tipo simple y no voy a cambiar mi estilo ni a utilizar la soberbia que han utilizado los políticos. Escucharé a todos, abriré mi mente y mi corazón para dárselos. He sufrido consecuencias personales importantes en mi vida que me han hecho muy resiliente y receptivo. Rosario está de duelo y ese duelo necesita un gran abrazo de todos los rosarinos. Me tienen que votar porque voy a aportar todo mi esfuerzo y hacer creíble el concepto de manejar la ciudad. Este intendente va a estar codo a codo y se va a poner al frente de cada lucha permanente que tengamos que tener. Basta de relatos y comentarios. Necesitamos acción.
—La última vez le comentó a este medio que el domingo de elecciones lo había pasado mirando un partido de tenis. ¿El 16 de julio dónde sigue los resultados?
—Vos sabés que coincidentemente el 16 se juega la final de Wimbledon. Así que la voy a mirar.
—¿Hay algo de cábala ahí?
—No, me gusta el deporte. Voy a mirar la final de Wimbledon que, te anticipo, puede ser Novak Djokovic con Carlos Alcaraz.

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Ver todas las entradasPeriodista. Licenciado en Periodismo (UNR). Conductor y productor en radio Aire Libre (91.3). En Twitter: @NachoCagliero

































