Tres años después, sacan el obrador, se debe plata y quieren licitar todo de nuevo


Redacción Suma Política
Ante el fracaso del primer intento, el gobierno nacional va a hacer una segunda licitación para concretar las obras que no se hicieron en el Monumento a la Bandera. Así lo confirmó el intendente Pablo Javkin, que heredó no sólo una obra que no se realizó, sino también una deuda de 15 millones que ahora le reclaman.
Se reinstala así una idea que ya se había anunciado en febrero de este año, de que el gobierno nacional se hará cargo de las obras y retomará el plan de remodelación original. Aunque entonces parecía todo encaminado, y hubo anuncios tras reuniones nacionales de las que participaron el gobernador Omar Perotti y el propio Javkin, todo sigue en veremos.
En ese nuevo proyecto se van a incluir los trabajos de limpieza y reparación que no se hicieron (más de la mitad de los proyectados), así como la construcción de una Sala de las Provincias, que completa el proyecto original de Angel Guido. También le sumarán la habilitación de un nuevo espacio para un Centro de Interpretación con luces y sonido que propuso Juan Carlos Baglietto.

Javkin dio algunas precisiones sobre lo que se hizo hasta ahora, después de la fallida incursión de la empresa que ganó la licitación de los trabajos. “Era una obra que después se redujo a la mitad, y de esa mitad se concretó el 92,7 por ciento. Sobre eso —explicó el actual intendente— tenemos observaciones de cosas que a nuestro entender están muy mal hechas, algunas de las cuales se pueden ver a simple vista, como huecos o placas no selladas. Y de ese 92,7 por ciento que se hizo debemos un certificado de unos 15 millones, que estamos negociando con Nación”.
Actualmente la Municipalidad logró que se retire el obrador, que estaba como una marca de la presencia de la empresa adjudicataria, y está tratando de cerrar una negociación para que en lugar de hacer la totalidad de la obra acordada en segunda instancia (la mitad de la que se planeó inicialmente) se cierre todo así como está, con el 92,7 % que está hecho, y que no se continúe el 7,3% restante. Y que el monto pendiente de pago se acuerde descontando las tareas mal hechas. Antes de hacer la segunda licitación, hay que terminar esta parte de las tramitadas.
Javkin también aportó un poco de luz sobre la obra realizada hasta el presente: “Se concretaron algunos trabajos de impermeabilización y la limpieza de la torre del monumento, que no estaba incluida en el proyecto original, pero después la agregaron. También se hicieron sellados, el reemplazo de los mástiles y de las luminarias del costado. Esa fue la mitad que casi se terminó”.
Aclara que todo lo referido al Propileo “no se hizo, porque cuando la Nación dejó de mandar fondos, se acordó que no se hiciera esa parte, en el marco de aquel acuerdo que redujo la obra a la mitad”.
“Nación quiere ahora que paguemos esos 15 millones, pero nosotros le dijimos que no le vamos a pagar hasta que certifiquen lo que está mal hecho. Porque una cosa es lo que falta y otra lo que está mal hecho, y realmente han hecho cosas mal, que se ven a simple vista. Hicieron un desastre”, admite el intendente.
Confirma Javkin que la obra se adjudicó a “una empresa de Calcaterra que al poquito tiempo que gana esta licitación la vendió al denominado grupo Mindlin, y quedó esa empresa en nombre de la anterior”.
También suma a la historia de desatinos una anécdota: “todo el pliego —recuerda Javkin— contemplaba un trabajo de restauración que consistía en reemplazar cada placa, impermeabilizar y volver a colocar. Pero cuando arrancan los trabajos, se dan cuenta de que eso no se puede hacer. Y le echan la culpa a una intervención realizada unos 15 años atrás. Como eso no se pudo hacer, se readaptó el pliego, ahí se incluyó el hidrolavado de la torre como reemplazo de otras tareas. Entonces, la empresa ganó con un pliego que después al tiempo no se podía cumplir. El motivo por el que había ganado, quedó así desvirtuado”.

En cambio no hay tantos datos sobre los montos, proyectados y pagados. Javkin refiere que el presupuesto inicial era de 9 millones de dólares y suma así otro número para la discusión, que ya tenía los 20 millones que calculaba Elías Soso que costaba la obra, los 120 millones de los que habla la ex intendenta Mónica Fein y los casi 150 millones que figuran en el contrato de adjudicación.
En el medio pasaron más de tres años, cambiaron dos gobiernos nacionales, se modificó el proyecto, se lo redujo a la mitad y se le agregaron otros trabajos, y la Nación hizo pagos discontinuos. Y ahora se deben 15 millones. La trazabilidad de los montos presupuestados y pagados da para otra investigación.




































