Aunque a Esteban Paulón le quedan todavía dos años y cuatro meses de mandato como diputado nacional por Santa Fe, está a punto de lanzar su propio espacio, Movimiento Ciudadano, y en los próximos días anunciará su candidatura a senador nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Sin dejar atrás su actividad santafesina, el dirigente socialista dialoga con distintos actores en busca de ocupar un lugar ideológico en retroceso en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y recuperar la herencia de Hermes Binner, que en 2011 obtuvo el segundo lugar como candidato a presidente de la Nación por el Frente Amplio Progresista. De hecho, la fórmula del socialista se impuso en aquella oportunidad en cuatro de las quince comunas de la Ciudad de Buenos Aires y Cristina Kirchner, que fue reelecta, logró el 35% de los sufragios, muy por debajo de lo que sumó en el resto del país. La foto hoy parece imposible.
En ese marco Paulón lanzará Movimiento Ciudadano, espacio desde el cual buscará potenciarse como referente social, de derechos humanos y del colectivo LGBTIQ+, condición que lo convirtió en un blanco favorito del ejército libertario en redes sociales, donde llegaron a acusarlo de “pedófilo”. En ese contexto de agresiones, Paulón, en lugar de retroceder, en cada sesión busca notoriedad con carteles a favor de alguna causa y contra el gobierno nacional. “Me hacen campaña gratis”, bromea el legislador, que denunció en la Justicia los ataques libertarios.
La decisión de Paulón de lanzar su propio espacio no significa una ruptura con el PS que a nivel nacional preside Mónica Fein. Por el contrario: debe leerse como un desembarco en procura de tejer alianzas políticas y con referentes de la sociedad civil para ir por el voto progresista, de centroizquierda.
El hecho de que la elección porteña se dispute con el sistema de boleta única es otro elemento que quienes impulsan la candidatura de Paulón creen que les puede jugar a favor, ya que no necesitarán un armado consolidado.

La largada
La primera señal la dio diez días atrás cuando encabezó un encuentro porteño junto a referentes de diversos sectores sociales, culturales, científicos y feministas, entre quienes se vio al historiador e investigador del Conicet Roy Hora, la abogada Natalia Volosín, la filósofa y diputada Diana Maffia, la exlegisladora María Rachid, el sociólogo Gabriel Puricelli y el ex fiscal anti corrupción Manuel Garrido, entre otros.
En ese ámbito se analizó el escenario frente a Javier Milei y la reconfiguración del mapa político con una oposición desmembrada o fagocitada por La Libertad Avanza —como el PRO bonaerense y la UCR en Chaco y Mendoza— y terceras vías a las que los encuestadores no les auguran un buen pronóstico para el 26 de octubre, para una elección nacional que anticipan polarizada.
La nueva construcción progresista porteña desoye a esos consultores que creen que este año se definirá entre peronistas y libertarios, con especial foco en los ocho distritos donde se eligen senadores nacionales, como es el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Si no hay sorpresas, Paulón tendría que competir con la ministra Patricia Bullrich, que irá por La Libertad Avanza, y el peronista Mariano Recalde.

De todos modos Movimiento Ciudadano aspira a arrancar con la construcción de un espacio que pueda convertirse en la sorpresa de estas elecciones o, caso contrario, se proyecte hacia el 2027 de manera de empezar a representar a un sector de la ciudadanía más identificado con principios socialdemócratas más allá de los límites santafesinos. El conocimiento público, incluso potenciado críticamente por sus detractores, entusiasma a los impulsores de Paulón, que ven en el legislador socialista capacidad de instalar debates.
Justamente aquel encuentro del 12 de julio se propuso como “un espacio social y político que busca poner un freno a Milei y generar una alternativa para Argentina”. En el diagnóstico que se plasmó en un documento se apuntó a una “democracia amenazada” y a valores como la libertad, la justicia y la igualdad “en riesgo” por el avance de ideologías reaccionarias y violentas. “Se vuelve indispensable pensar de manera original cómo gestar un proyecto que combine crecimiento económico y desarrollo sostenible con igualdad y libertad”, concluyeron los participantes.
Varios de los presentes pidieron reivindicar al socialismo democrático; también hubo expresiones a favor de la intervención del Estado para facilitar el acceso a la educación, la vivienda, la salud y servicios urbanos. Todas ideas que obviamente están en las antípodas de los lemas libertarios.


































