El paro nacional en rechazo a la reforma laboral se sintió en Rosario. No circularon los colectivos y un sector de los taxistas también frenó la actividad. Tampoco abrieron las oficinas municipales, ni los bancos, ni las escuelas, mientras que el sector salud funcionó con guardias mínimas. La CGT Rosario convocó a un cese de actividades por 24 horas sin movilización, aunque con “libertad de acción” a los gremios que quisieran expresarse. Eso generó movilizaciones aisladas en distintos puntos de Rosario. Las organizaciones sociales realizaron cortes en los accesos de la ciudad, mientras que algunos sindicatos como La Bancaria y empleados de comercio prepararon acciones en el centro. Así y todo, buena parte de los comercios del centro permanecieron con persianas abiertas. Por otra parte, organizaciones de izquierda se convocaron en la plaza 25 de Mayo, donde cortaron la calle durante el mediodía. Algunos gremios viajaron a Buenos Aires para manifestarse en las afueras del Congreso.
Por la tarde, desde la CGT Rosario compartieron un comunicado donde felicitaron a las organizaciones adherentes por lograr un acatamiento “de casi el 100 por ciento” en la región. “Si las calles evidencian un parate total de actividades por la convocatoria del movimiento obrero organizado es porque los trabajadores y trabajadoras no hemos sido escuchados cuando propusimos un país para todos, con producción y trabajo”, señala el escrito. “En su lugar recibimos un proyecto de ley que nos quiere arrebatar décadas de luchas y conquistas, en pos de un modelo económico que fracasa diariamente con inflación, desocupación y destrucción de la industria”, completaron.
En consonancia con la movida nacional, la convocatoria de la central obrera local fue a un paro sin movilización. La adhesión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) marcó el ritmo de la ciudad: durante la jornada no circularon los colectivos y el Sindicato de Peones de Taxis (SPT) se sumó a la protesta. La ausencia de transporte público jugó en favor del reclamo, ante la imposibilidad de mucha gente para llegar a sus lugares de trabajo. En ese marco, el gobierno provincial anunció que, a diferencia de otras oportunidades, no descontará el día a los trabajadores estatales, docentes ni del sector salud que no asistieron a sus puestos de trabajo.
Cortes y movilizaciones
Una de las concentraciones más importantes se dio en la zona de Presidente Perón y Circunvalación. Allí la Corriente Clasista y Combativa (CCC), junto a las organizaciones que integran la Unión de Trabajadores de Economía Popular (UTEP) realizaron un corte de calle durante el mediodía, que finalizó a las dos de la tarde, con un acto de cierre en el lugar. También hubo cortes en otras zonas de la ciudad: Travesía y Juan José Paso, Alfonsín y Laguna, Circunvalación y España, 27 de Febrero y Necochea. En la región, Villa Gobernador Gálvez y San Lorenzo también fueron sedes de reclamos con cortes de tránsito.
En el lugar se dejó claro que la intención de las organizaciones era movilizar durante la jornada de lucha, y así lo hicieron. “Está claro que el problema en la Argentina no es nuestro pueblo, sino sus dirigentes que no han sabido nunca estar a la altura de las necesidades de la gente que más sufre. No tenemos futuro si nos quedamos haciendo la plancha hasta el 2027”, cuestionó Eduardo Delmonte, referente de la CCC. “Hay mucho quilombo para hacer hasta que esto se apruebe. Tenemos que seguir en la calle juntando voluntades y peleando para unir al movimiento obrero a pesar de las diferencias”, añadió durante el acto de cierre.
Otra de los gremios que decidió realizar acciones fue La Bancaria. Por la mañana impulsaron una movilización por las calles del microcentro rosarino, que recorrió la peatonal Córdoba hasta San Martín y luego regresó a la sede gremial de San Lorenzo al 300. Sergio Rivolta, secretario adjunto del sindicato, sostuvo que todos los trabajadores bancarios se sumaron a la medida de fuerza y apuntó contra la reforma laboral: “En ningún artículo beneficia los intereses de los trabajadores. Es una regresión en leyes laborales que nos remontan a cien años atrás”.
También la Asociación de Empleados de Comercio (AEC) movilizó por las calles del centro. Fue una columna nutrida, pese a que buena parte de los comercios en la zona de la peatonal permanecieron abiertos durante la jornada. Desde el gremio señalaron que muchos de los negocios que no se sumaron al paro estaban atendidos por sus propios dueños, pero también reconocieron que la situación económica, con una marcada caída del consumo, dificultó que muchos locales puedan adherir. “La problemática nos atañe a todos”, sostuvo Silvina Crocci, prosecretaria del gremio. “Esta es una forma de defender los derechos que representamos”, agregó.


La izquierda
El Frente de Izquierda en Rosario y organizaciones de la CTA Autónoma concentraron en plaza 25 de Mayo, con un corte de tránsito sobre calle Buenos Aires, frente a la intendencia. “Los que fueron votados como opositores hoy le están dando quórum y los votos, tanto los diputados del Frente Provincias Unidas como los del peronismo”, cuestionó Franco Casasola, referente del PTS en la ciudad. Y adelantó que si la reforma se aprueba, debe convocarse a una “gran huelga general” en defensa de los derechos de los trabajadores.
De esa movilización también participó Hugo Escobar, secretario gremial del Sindicato Único de Portuarios Argentinos (Supa) Rosario. “Es la única manera que tenemos los trabajadores para poder estar derrotando todas estas leyes que quiere hacer el gobierno. Tenemos derecho a manifestarnos y a estar reclamando”, expresó durante la jornada.


Los que pararon
El acatamiento gremial fue importante. En Rosario, además de colectivos y taxis también se sumaron a la medida de fuerza los gremios nucleados en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) regional Rosario. La adhesión impactó en la normal recolección de residuos, así como también en la actividad de los gremios vinculados al dragado y balizamiento, camioneros y aeronáuticos. También la Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF) paró desde primera hora del miércoles y por 48 horas, con afectación en distintos gremios del sector.
Las oficinas municipales y provinciales permanecieron cerradas, al igual que las dependencias judiciales: Tribunales Federales de Rosario, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y el Ministerio Público de la Defensa (MPD) no abrieron sus puertas. Tampoco funcionó el correo. Otros gremios como los metalúrgicos o Luz y Fuerza también pararon. En el sector salud se garantizaron guardias mínimas, mientras que los gremios docentes y universitarios también se plegaron a la jornada de lucha.
“Estamos hablando de que casi en el total de las escuelas privadas no hubo actividad, establecimientos que abrieron sus puertas pero no tuvieron trabajadores, los exámenes se han suspendido y reprogramado, así que el acatamiento es altísimo”, señaló Martín Lucero, referente de Sadop. En tanto, Miguel Roldán, secretario general de Apur —el gremio que nuclea a los trabajadores no docentes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR)— celebró la respuesta del sector, en otra “muestra de compromiso y lucha contra cualquier intento de derechos conquistados”.
El impacto del paro también se sintió en la región, con la adhesión de distintos sectores. Marcos Pozzi, secretario general de Aceiteros Rosario, anunció que el sector frenó actividades desde las seis de la mañana, con paralización en distintas empresas cerealeras de la ciudad, pero también en todo el polo agroexportador del cordón industrial. “Los aceiteros volvemos a responder con una huelga contundente, en la que también paran los compañeros de San Lorenzo”, indicó.
En Buenos Aires
Algunos sectores que integran el Frente de Sindicatos Unidos en Rosario decidieron viajar a Buenos Aires para sumarse a las movilizaciones y reclamos que tuvieron lugar frente al Congreso, en paralelo a la discusión parlamentaria por la reforma laboral. Entre ellos, una importante comitiva de ATE Rosario, donde señalaron que seguirán movilizando “en solidaridad con cada laburante que hoy la está pasando mal porque se quedó sin empleo, porque no encontró uno digno o porque cobra sueldos miserables”. “Si esta reforma laboral se aprueba, se van a extender las horas de trabajo. Quieren que trabajes más y te van a pagar menos”, manifestó Lorena Almirón, secretaria general de ATE Rosario, a metros del Congreso. “Si esta reforma laboral se aprueba, los trabajadores también vamos a ver restringido nuestro derecho de huelga, la herramienta fundamental que tenemos para defendernos”, completó.

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Ver todas las entradasPeriodista. Licenciado en Periodismo (UNR). Conductor y productor en radio Aire Libre (91.3). En Twitter: @NachoCagliero


































